Relatos de una Tapatía: Mi vida en la ciudad











Hola a todos!! Antes que nada me quiero disculpar porque ya hace tiempo que no escribo, he estado algo ocupadita… mil disculpas! pero ahora les traigo un muy buen relato sobre como la caballerosidad puede conquistarnos 🙂

Les cuento desde el principio, sali con mis amigas hace unos dias a tomar un cafe… Ahí estubimos unas cuantas horas poniendonos al tanto de todo, hace mucho que no las veía! Ya estaba oscureciendo y decidimos que era hora de irnos cuando llegaron 3 chicos que se veian muy interesantes! Y sopresa, uno de ellas era conocido de mi amiga. Eso abrio la puerta a quedarnos un rato mas con ellos…

Para serles sincera, les confieso que si me vuelo a encontrar con algunos de los 3, solo me acordaria de uno, de él. Y esque con esa mirada tan penetrante y misteriosa no me permitia poner atención a nada mas!
Al parecer ellos iban a trabajar al café donde estabamos pero luego de un rato de plática se les olvido y optaron por invitarnos a un bar de por ahi cerca.

Pedimos unos tragos… y luego otros más… fue una tarde bastante divertida e incluso me enseñaron a jugar billar! Que les digo un pequeño secreto, claro que he jugado antes! pero le pedí que me enseñara paso a paso por que nunca habia jugado, claro con la intención de sentir sus brazos alrededor de mi y su cuerpo pegadito al mio mientras me decía como sostener el palo y hacer un tiro.

Creo que esos momentos de seducción abrieron puerta a todo lo demás…
En una escapadita al baño para retocarme el maquillaje, me di cuenta que el tambien se levanto… Al salir, estaba el esperando afuera, viendome con su penetrante mirada me recibe con un “Señorita, la acompaño de regreso a su mesa” Creo que notó que me sonrojé un poco, ya que siguió tratandome de esta manera el resto de la noche. ME ENCANTÓ!

En la mesa de repente me murmuraba al oído “Señorita, sabia que es usted muy hermosa” y así siguio el jugueteo por unr ato hasta que se vino la frase mágica… se acercó a mi y me dijo queditamente al oido de una manera que sentía su respirar en cada palabra “Señorita, que le parece si la llevo a un lugar mejor . Recuerdo mi reacción, solo mordí mi labio como pensando y asentí con la cabeza.

Nos paramos, nos despedimos y avise a mis amigas que el me llevaría a mi casa (junto con un pequeño guiño en el ojo jiji)

Nos fuimos a un hotel muy lindo y tranquilo… al llegar a la habitación, el comenzo a morder mi cuello, me tocaba con delicadeza todo el cuerpo y me llenaba de escalofrios… la temperatura iba subiendo segundo a segundo.

Comenzó a caero la ropa, me besaba con una lujuria y una pasión… su mirada que penetraba hasta el ultimo rincon de mis sentidos me empujó a empezar mi trabajo… jajaja
Nos besabamos apasionadamente mientras me cargaba de un lado a otro de la habitación, me ponia contra la pared mientras me acariciaba de una manera delicada y ruda a la vez, comenzó a morderme la oreja y me llamo su dama de la noche. (muy excitante!)

Lo empuje hacia la cama y me puse sobre el, comencé a recorrer mi lengua desde su cuelo, pasando sobre su marcado abdomen y hasta donde le enseñe un poco sobre mi último relato (sexo oral) jejej.
Casi podria jurar que el habia leído mi blog porque despues de un rato de darle placer, tomó su turno y empezó a hacer cada uno de sus movimientos de una manera tan excitante…
Comenzó a lamer mi pubis, siguio recorriendo su lengua un poco mas abajo llegando al clitoris y luego con unos movimientos tan excitantes me tenía al borde del climax.

Nuestros cuerpos estaban que hervian, seguimos con el sexo toda la noche… me penetraba tan fuerte y profundo que no me quedaba mas que arañar su espalda fuertemente y genir de placer.

Terminamos… exhaustos los dos pero ¡Que noche!



Ya que les conté el tiempo que me gusta pasar a solas en mi bañera, es imposible no contar lo que pasó el viernes…..

Después de un día pesado de trabajo….terminando la semana  y con mucho estrés encima, decidí ir a tomarme un par de cervezas con dos amigas de la oficina a un barecito de la esquina….el de siempre, el que nos gusta visitar a la hora de la comida, cuando se antoja una pizza o cuando queremos ir a darnos un taco de ojo, porque déjenme les cuento, ahí hay unos meseros!!!! Qué buenooo!! Hacen amena cualquier exigencia del menú….Pues bien….antes de salir, fui al baño de la oficina para refrescarme y soltarme el cabello, esto era parte del ritual para sentirme y verme más sexy, porque obvio, iba a buscar un poco de flirteo…Llegamos al lugar, el ambiente era perfecto…un par de velas en la mesa, música suave que permitía platicar y relajarnos…y lo que estaba esperando….Él, con su sexy mandil de piel negra dándonos la bienvenida…..y sus manos grandes ofreciéndonos la carta…

Nos tomamos una cerveza, dos , tres….y cada que él llevaba nuestras bebidas rozaba mi mano con la suya, ahí fue imposible dejar de notar sus manos callosas…las manos de hombre trabajador y muuuy sexy….nos mirábamos de una manera seductora…pero guardaba compostura pues estaban mis amigas . Pero la gota que derramó el vaso, fue cuando me dirigí al baño, que estaba muy cerca de la barra…ahí me detuvo y me preguntó mi nombre…Linda, dije…y tú?…no contestó y sólo se limitó a decirme, la siguiente ronda, va por mi cuenta….

Regresé a mi mesa llena de excitación, vi sus intenciones en sus ojos, y creo que él notó las mías pues inmediatamente mandó la siguiente ronda, con una servilleta debajo de mi bebida:

-te espero en el baño-decía…

Tomé unos sorbos de mi bebida, tratando de disimular con mis amigas la gran emoción que sentía por ir al baño…no iba preparada, pero siempre guardo en mi bolsa unos recuerditos de mi Tiendita de Marsella por si algo se ofreciera….

Así que fui al baño disimuladamente, no vi a nadie cuando entré…cerré la puerta, me dirigí al espejo, en eso, una mano fuerte me jaló a un baño…era Él!!!! Comenzamos a besarnos como si se fuera a acabar el mundo!!! (jijijij, estuvo increíble), sus manos me recorrían toda, mi cabello (sueltoooo, qué bueno que se me ocurrió), mis muslos, mis pechos…todaaa!! En eso, saqué de mi bolsa el lubricante de sabor que llevaba y le quité, primero su mandil de piel, después su camisa y puse un poco en su torso desnudo….era sabor chocolate, así que fue una delicia acabar con él, para después dirigirme al centro de su pantalón (se puso muy intensoooo), hubo un momento que estaba desesperado!! Jajaja, me levantó con una fuerza increíble y me puso frente al lavabo, levantó mi falda con desesperación y ahí me penetró, fuerte, desesperado y con una pasión que sólo había visto en las pelis de la tiendita de Marsella…

Para qué les cuento más detalles…el punto es que tuvimos un súper encuentro en el baño del bar….

Regresé a mi mesa un poco despeinada, con miedo a que mis amigas se dieran cuenta de mi escapada con el mesero….pero no me dijeron nada (después de las cervezas,  ni cuenta se dieron jijij), sólo una de ellas logró percibir el olor a chocolate, pero no dedujeron el porqué (algún día les contaré qué era ,jajajaa).

Terminé mi bebida y pedimos la cuenta, la cuál, mágicamente apareció en ceros.

No hubo necesidad de darnos teléfonos…sé, que si se ofrece….ahí está, en el bar de la esquina…



et cetera